eneagrama
Nueve tipos, dieciocho alas
El eneagrama describe la motivación y no la conducta: por qué haces algo, no qué haces. Por eso dos personas del mismo tipo pueden no parecerse en nada.
Los tres centros agrupan los tipos por la emoción que hay debajo, no por el temperamento. Los tipos del cuerpo se organizan en torno a la ira y el control; los del corazón, en torno a la vergüenza y la imagen; los de la cabeza, en torno al miedo y la seguridad.
Cómo encontrar tu tipo
No empieces por las descripciones. Todos los tipos suenan en parte verdaderos, porque cada uno describe una estrategia humana corriente, y elegir el que suena más halagador es como acaba mal tipada la mayoría de la gente. Empieza por el miedo central: casi siempre hay exactamente uno que produce un respingo.
La segunda comprobación es la conducta bajo presión. Los tipos se distinguen mejor en su peor versión que en la mejor, porque es ahí donde la estrategia corre con más fuerza. Si te encajan dos tipos, mira qué pasa en una mala semana y no en una buena.
La tercera es que el eneagrama describe motivación, no conducta. Dos personas del mismo tipo pueden no parecerse en nada, y dos que se comportan igual pueden ser números distintos haciéndolo por razones distintas. Ese es todo el sentido del sistema, y lo que hace difícil autoevaluarse a partir de una lista de rasgos.