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Relación tóxica

La palabra cubre desde una mala racha hasta el control. Separar los tres casos es lo único útil que puede hacer esta página, porque cada uno pide algo distinto.

Ciencia de las relaciones

«Tóxica» se ha estirado hasta cubrir a la vez a alguien que pide perdón mal y a alguien que revisa el móvil de su pareja. No son la misma situación y no tienen la misma respuesta, así que lo único útil que puede hacer esta página es separarlas.

Son tres casos, y lo que los distingue no es la intensidad del malestar. Es si existe un patrón de control.

Difícil

Dos personas que se quieren y están llevando algo mal. Discusiones que vuelven, una temporada de rencor, un mal año alrededor de un hijo recién nacido, una muerte o un despido.

Señales: el conflicto es sobre algo que se puede nombrar, las dos personas lo pasan mal, y cada una puede explicar la postura de la otra sin desprecio. Hay reparación, imperfecta.

Esto le pasa a la mayoría de las parejas en algún momento y responde a cosas ordinarias: terapia de pareja, una conversación honesta, que afloje lo que estaba apretando. Llamarlo tóxico aquí es un error de categoría que además lo empeora, porque convierte un problema que tiene solución en un veredicto sobre la persona.

Tóxica

Una relación en la que el patrón corroe por sí mismo, con independencia de la intención. Puede que nadie esté actuando de mala fe y aun así los dos están peor que antes.

Las señales más útiles vienen del trabajo de observación de John Gottman, donde cuatro conductas predecían la ruptura con precisión llamativa. Las llamó los cuatro jinetes. Conviene decir sobre quién se midió: parejas recién casadas de Estados Unidos, observadas en laboratorio, no una muestra hispanohablante.

  • Crítica —— atacar el carácter en lugar de plantear una conducta. «Nunca» y «siempre»
  • Desprecio —— burla, sarcasmo, poner los ojos en blanco, superioridad. El predictor más fuerte de todos y el que más daña a quien lo recibe
  • Actitud defensiva —— responder a una queja con otra queja, sin reconocer nada
  • Actitud evasiva —— retirarse de la interacción, dejar de contestar, irse de la habitación

Hay tres señales más que aparecen una y otra vez en los relatos: dentro de esta relación uno es una versión peor de sí mismo, ha dejado de contarle a sus amigos lo que pasa, y las buenas temporadas se sienten como alivio y no como felicidad. Cuando el día se va en darle vueltas a lo que dijo y a lo que quiso decir, eso también cuenta.

Una relación así a veces se repara, y hace falta que las dos personas quieran y, casi siempre, alguien profesional en la sala. Lo que no va a pasar es que se arregle porque una de las dos se esfuerce más.

Maltrato

La línea es un patrón de control, y es otra cosa distinta del conflicto. Evan Stark lo llamó control coercitivo, y la tipología de Michael Johnson lo separa de la violencia situacional de pareja justamente porque se comportan distinto y piden respuestas distintas.

Qué aspecto tiene:

  • Vigilancia del móvil, de la ubicación, de los mensajes, del gasto
  • Aislamiento de amigos y familia, casi siempre gradual y presentado como cercanía
  • Control económico
  • Amenazas, incluidas las dirigidas a sí mismo, a los hijos o a los animales
  • Cualquier violencia física, incluida la que después se describe como un accidente o como algo que pasó una vez
  • Hacerte dudar de tu propio recuerdo de lo ocurrido
  • Coacción sexual

Esto no es una relación tóxica y no tiene la misma respuesta. La terapia de pareja no está recomendada cuando hay control coercitivo, y varios organismos desaconsejan expresamente derivar ahí, porque lo que se dice en esa sala puede usarse después contra quien lo dijo.

En español hay además una distinción jurídica que el inglés no tiene y que conviene conocer antes de necesitarla. En España, la Ley Orgánica 1/2004 llama violencia de género a la que ejerce un hombre sobre quien es o ha sido su pareja mujer, y la atienden juzgados especializados; violencia doméstica es el resto —— entre parejas del mismo sexo, de mujer a hombre, o hacia otros convivientes —— y va por la vía penal ordinaria. No es una diferencia de gravedad: es qué juzgado conoce el caso. Y el maltrato psicológico habitual está tipificado en el artículo 173.2 del Código Penal, de modo que no hace falta que haya habido un golpe para que exista un delito. En América Latina las leyes integrales —— la 26.485 argentina, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia mexicana —— nombran la violencia psicológica y la económica de forma expresa.

Si algo de esto suena conocido: cada país hispanohablante tiene una línea gratuita, confidencial y atendida por profesionales, y también servicios presenciales que no cambian de nombre —— en España los puntos municipales de atención a víctimas de violencia de género y los servicios sociales del ayuntamiento; en América Latina los centros de la mujer municipales o provinciales. En España el número es el 016: gratuito, 24 horas, en 53 idiomas, y con un detalle que pesa más que el horario cuando alguien revisa el móvil —— la llamada no queda en el registro, porque los fabricantes que venden en España la ocultan por defecto desde 2017. También atiende por WhatsApp en el 600 000 016. Fuera de España, los números cambian más a menudo de lo que parece, así que conviene tomarlo de la web oficial del organismo y no de un artículo. Todos atienden a quien todavía no sabe si lo que le pasa cuenta como para llamar.

Una cosa más que casi ningún texto incluye y que cambia la forma del plan: irse es el periodo de mayor riesgo, y la investigación sobre factores de riesgo es inequívoca en esto. Preparar una salida de una relación con control se hace con un servicio especializado, no en solitario.

La pregunta que los separa

No es cuánto duele. Es esta:

¿Estamos los dos intentando resolver un problema, o hay uno gestionando al otro?

En una relación difícil, dos personas están del mismo lado de un problema y perdiendo. En una tóxica, están en lados opuestos y las dos van a peor. En una con maltrato, la conducta de una está organizada alrededor de controlar a la otra, y eso es otra situación que necesita otra ayuda. Para ver con qué material se trabaja en una discusión, el estilo de conflicto describe eso; ninguna prueba de este sitio distingue el tercer caso, y cuando es ahí donde está el problema, los servicios de arriba sirven mucho más que un resultado.

Y una nota sobre «tóxico» como etiqueta de persona, que en español se usa bastante más que en inglés: se aplica muchas más veces de las que es exacta, casi siempre a alguien que se está portando mal bajo presión antes que a alguien peligroso. Una relación puede volverse tóxica. Aplicárselo a una persona cierra por adelantado la pregunta de si algo podría cambiar —— que a veces es la conclusión correcta, y merece ser una conclusión a la que se llega y no el punto de partida.

fuentes

  • · Gottman, J. M., Levenson, R. W. (1992). Marital processes predictive of later dissolution. Journal of Personality and Social Psychology.
  • · Stark, E. (2007). Coercive Control: How Men Entrap Women in Personal Life.
  • · Campbell, J. C., et al. (2003). Risk factors for femicide in abusive relationships. American Journal of Public Health.
  • · Johnson, M. P. (2008). A Typology of Domestic Violence.

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