
Cuando aplicamos el "Decentering" para mirar hacia atrás nuestros traumas pasados, surge una pregunta crítica:
¿Quién exactamente está observando al observador?
1. ¿Es el "Observador" realmente objetivo?
Cuando salimos de nuestro yo subjetivo para lograr el "decentering", asumimos inconscientemente que esa "perspectiva en tercera persona" es omnisciente, neutral y casi divina.
Sin embargo, la realidad suele ser muy distinta:
- La arrogancia de la retrospectiva: Esa perspectiva puede cargar con la soberbia de "ahora sé más", criticando a tu yo pasado por ser "incompetente" basándose en información que en ese momento no tenías.
- El inquisidor moral: La perspectiva puede transformarse en un "Juez Moral" que te observa objetivamente cometer un error y luego concluye "objetivamente"—"no soy digno de amor".
Si el observador está sesgado, entonces el llamado "distanciamiento" no es más que una forma más sofisticada e insidiosa de hacerte daño a ti mismo.

2. ¿Estás sanando o haciendo una "autopsia"?
En la psicodinámica existe un mecanismo de defensa llamado Intelectualización.
Muchos de los que tenemos formación en psicología (yo incluida) tendemos a mostrarnos extremadamente serenos al hablar de nuestro trauma en público. Usamos términos como "estilos de apego", "TEPT" o "falta de redes de apoyo social" con precisión quirúrgica.
Aunque esta forma de decentering ofrece un alivio instantáneo—como si el dolor hubiera desaparecido—tiene un costo: estás tratando a tu yo vivo y presente como si fuera un cadáver sometido a un análisis patológico. Has entendido el trauma de manera lógica, pero nunca lo has procesado emocionalmente.

3. El "pseudo-decentering" en las interacciones comunitarias
Publicar en un foro de apoyo mutuo es, en sí mismo, una forma de decentering forzado. Para que otros te entiendan, debes organizar sentimientos caóticos en una prosa lógica.
Esto crea una "tentación narrativa": para obtener validación o "likes", instintivamente recortamos las partes más feas, irracionales e "ilógicas" de nuestra experiencia.
¿El resultado? Construyes la historia perfecta de una "víctima". Lo que estás observando es la historia, no la realidad cruda, desordenada y llorosa de tu verdadero yo.
4. El autodistanciamiento con calidez
Dado que el decentering conlleva riesgos, ¿cómo lo usamos correctamente? El verdadero decentering no debería tratarse de "cortar la conexión", sino de "ampliar el horizonte".
- Mira más allá del yo herido: Observa el entorno físico de aquel momento, las limitaciones de las otras personas involucradas y, sobre todo, observa al "tú del presente" que está haciendo la observación.
- Incorpora una observación compasiva: Inyecta un rastro de calidez humana en esa mirada en tercera persona. Si tu corazón se rompería por un desconocido que enfrentara el mismo trauma, concédele esa misma gracia a tu "yo en tercera persona".

No te esfuerces por ser un observador absolutamente racional. En esa película de tu pasado, eres el protagonista, el público y el director responsable del corte final.
Reconocer esta identidad entrelazada puede ser más difícil que perseguir un "decentering puro", pero está mucho más cerca de la sanación genuina.
Cuando miras hacia atrás tus momentos más dolorosos, ¿qué perspectiva usas? Me encantaría leer tus reflexiones en los comentarios.🥰